Comienzo una nueva andadura por Blogger donde plasmar mis experiencias y mis lecturas por estas benditas tierras de Etiopía. No pretendo tener la verdad absoluta en nada de lo publicado, más aún, soy consciente que en ocasiones, colgaré información que estará en desacorde con otra publicada anteriormente. Esto no es más que fruto de diferentes lecturas y diferentes versiones orales que a lo largo de mis viajes, que no son pocos, he ido acumulando. Que cada uno escoja lo que le pueda interesar y descarte lo que no.
Todo lo que cuelgo en este blog forma parte de mis viajes a Etiopía. Las fotos han sido todas disparadas por mí y los textos son fruto de mi experiencia subjetiva donde incluyo comentarios e indicaciones de los lugareños. Por otro lado, detrás hay también muchos años de lecturas y de investigación. ¿A qu é viene esta introducción? Después de 15 viajes más o menos intensos, os podéis imaginar que ha habido de todo, mucho más de bueno que de malo, pero el caso de este monasterio me molestó especialmente. E n Etiopía y más concretamente en Tigray, me muevo con personas locales a los que considero mi familia, y cuando hacemos alguna visita a iglesias, monasterios o ruinas, se encargan ellos de gestionarla, de forma que no he de preocuparme de precios y sobretodo, de lo que se me hacía más difícil valorar, que propina se debe dejar. Se lo hablan entre ellos y yo tengo confianza plena en mi gente. Llegamos al monasterio por una carreterita de tierra que atraviesa un paisaje idílic...
